Que cada consulta no te haga empezar de cero.

Aplicamos inteligencia artificial a las consultas y documentos de tu negocio. Para encontrar información, preparar respuestas y extraer datos que tu equipo pueda revisar.

Cuéntanos qué se repite

Menos tiempo buscando, leyendo y repitiendo respuestas.

«Volvemos a responder las mismas preguntas.»

Respuestas preparadas para las dudas habituales.

Un asistente puede consultar la información de tus servicios y preparar una respuesta. Definimos qué consultas puede atender y cuáles necesitan que intervenga alguien del equipo.

«La respuesta está en algún documento, pero cuesta encontrarla.»

Encuentra la información sin abrir cada archivo.

Un asistente interno puede localizar información en la documentación que acordemos y mostrar la fuente para comprobarla. Cada persona debe poder consultar solo lo que le corresponde.

«Leemos cada documento para volver a escribir sus datos.»

Datos y borradores listos para revisar.

La IA puede extraer campos de documentos, clasificar solicitudes o preparar un primer borrador. Acordamos cómo revisar el resultado antes de incorporarlo a tus herramientas o enviarlo.

Empezar por una tarea que merezca la pena.

No hace falta cambiar todo el negocio. Buscamos contigo una primera aplicación útil y comprobamos su resultado antes de ampliar.

Trabajamos desde Andorra con empresas de aquí y de otros países. Partimos de cómo trabaja tu equipo, no de una herramienta elegida de antemano.

  1. Una tarea que se repita.

    Elegimos una consulta o un tipo de documento que os quite tiempo. Vemos cómo lo resolvéis hoy y qué información utilizáis.

  2. Un resultado que puedas comprobar.

    Probamos con ejemplos representativos. Tu equipo revisa si las respuestas son útiles, qué correcciones necesitan y cuánto trabajo queda por hacer.

  3. Una decisión antes de ampliar.

    Comparamos el trabajo que evita con el coste de uso y supervisión. Si no compensa, revisamos el enfoque antes de conectar más tareas.

Que puedas revisar la respuesta y decidir qué hacer con ella.

Una respuesta convincente no siempre es correcta. Diseñamos el uso de la IA con fuentes, permisos y puntos de revisión acordados contigo.

Un documento con un fragmento destacado junto a una respuesta, para contrastarla con su fuente.

Información que puedas comprobar.

Definimos las fuentes que debe consultar y cómo mantenerlas al día. Cuando el caso lo permite, mostramos el documento que respalda la respuesta.

Acceso según cada persona.

Concretamos qué información puede utilizar el sistema y quién puede consultarla. Los datos internos no deben quedar disponibles para cualquier usuario.

Revisión donde hace falta.

Dejamos acordado qué se prepara como borrador, qué necesita aprobación y cómo se atienden las consultas que el sistema no resuelve.

¿Qué consulta o documento os hace perder tiempo?

Cuéntanos cómo lo resolvéis hoy. Valoramos dónde puede ayudarte la IA, qué información necesitaría y qué debería seguir revisando tu equipo.

Hablemos de tu caso

Preguntas sobre IA para empresas

Ya usamos una herramienta de IA. ¿Necesitamos algo a medida?

No necesariamente. Si una herramienta existente resuelve bien la tarea, puede ser suficiente. Una solución específica tiene sentido cuando necesitas consultar información con permisos distintos, conectar aplicaciones o incorporar revisiones a una tarea recurrente. Valoramos primero qué puedes aprovechar.

¿Qué información hace falta para empezar?

Una muestra de las consultas o documentos habituales y una explicación de cómo los resolvéis. Para un asistente, también hacen falta fuentes fiables y actualizadas sobre lo que debe responder. No necesitas preparar una gran base de datos; sí identificar qué información está vigente y quién puede utilizarla.

¿Puede equivocarse o inventar una respuesta?

Sí. Consultar tus documentos y mostrar las fuentes ayuda a revisar las respuestas, pero no elimina los errores. Probamos casos habituales, ambiguos y sin información suficiente. Acordamos qué salidas deben pasar por una persona y qué acciones no puede realizar el sistema por su cuenta.

¿Dónde se procesan los datos de mi empresa?

Lo concretamos al elegir las herramientas y el alojamiento. Antes de conectar documentos, revisamos qué datos necesita la solución, qué proveedor los recibe, cómo se conservan y quién puede acceder. Las condiciones de uso para entrenamiento también deben comprobarse para el servicio contratado; no asumimos que todas las herramientas tratan los datos igual.

¿Cómo se define el precio y el plazo?

Acotamos una primera versión: tarea, fuentes, usuarios, conexiones y puntos de revisión. La propuesta separa la preparación de la información, el desarrollo y la puesta en marcha, con entregables y calendario. Las ampliaciones se valoran después de comprobar esa primera versión. No hay un precio ni un plazo único para todos los asistentes.

¿Hay costes mensuales o de uso?

Puede haber consumo del modelo, suscripciones, almacenamiento y alojamiento. Los detallamos con el volumen de consultas o documentos previsto y acordamos los límites de uso. El mantenimiento y la actualización de contenidos se presupuestan por separado; no damos por incluido un consumo ilimitado.